¿¿Que si hay vida después de la boda?? Cuesta, la verdad. Y mucho. Después de pasar un año planificándolo todo todito y que en solo un día pase taaaan corriendo...es un chof.
He tenido trauma postboda, lo reconozco. Volver a ponerse al día y bajar de la nube es tremendamente trágico. He sentido pena, nostalgia, ganas de llorar y he negado que todo hubiese pasado, quiero repetir, quiero que sea el viernes 18 otra vez, quiero volver a septiembre, y un largo etcétera de frases repetitivas y deprimentes han sido las que han estado en mi boca casi a diario.
Pero nos lo pasamos tan bien que eso es lo que nos queda, nos encantó cada detalle y que vosotros lo disfrutáseis con nosotros. Quiero daros las gracias porque todo fue tan especial que me mueroooooooooooooooo. No podría elegir lo que más me gustó de la boda, pero en los momentos previos en mi casa me reí mucho. Es curioso como yo no estaba nerviosa en absoluto y muchas de ustedes me estábais atacando jajaja! Un mes antes en la boda de una amiga yo estaba que creía que me iba a desmayar cuando me tocó leer: sudaba, me temblaban las piernas y me entraba risa nerviosa. Pero como me iba a poner nerviosa... ¡si estaba todo más que planeado!
Lo que no entraba en nuestros planes era:
Que después de la barra libre de la Boda Más Chuli nuestro hígado hubiese quedado con tan buen aspecto. ¡Nos alegramos!Y es que la bebida era de calidad y tampoco nos dio resaca.
Esperamos que vuestros hígados estén también en perfecto estado y que estéis bien. ¡Nos vamos leyendo!
La novia

